¡Caminaba por todo lo alto sobre un malecón, veía el cielo de atardecer matizado de morado y gris, nubes blancas que hacían borrosa mi visión por algunos instantes, bajé la mirada y vi el océano, sobre sus aguas flotaban echados elefantes pequeños y grandes de color negro ... hacia frio!
... Giré mi mirada y vi a lo lejos una ciudad dormida y vacía, iluminada por focos de luces amarillas…
¡¡Desperté!!
Comentarios
Publicar un comentario